Testimonios: Horizonte, Ratisbona

Elodie Oulevey
Elodie Oulevey
Horizonte, Ratisbona
Duración: 12 semanas


 

Ratisbona es una pequeña ciudad donde uno muy pronto se siente “como en casa”; la escuela es igualmente pequeña y el ambiente es muy cálido, casi familiar. Hay una buena mezcla de nacionalidades y muy pocos francófonos. Los profesores, así como el director, son simpatiquísimos y siempre a disposición. Me sorprendió comprobar que conocían los nombres de todos los estudiantes, aunque estos últimos no tuvieran contacto directo con ellos. Los cursos son muy interesantes y variados. Además, como estábamos en temporada baja, generalmente no éramos más de cinco estudiantes por clase, lo cual nos brindaba muchas ocasiones para expresarnos en alemán y mejorar en el idioma.

Estaba alojada en la residencia de la escuela, lo cual me pareció una decisión muy acertada, ya que estaba situada en la misma planta que la escuela (en el 4° piso de un edificio). Todas las habitaciones (individuales o dobles) cuentan con cuarto de baño privado y la cocina es compartida con los demás estudiantes –una veintena- que hay en la residencia. Este tipo de alojamiento es perfecto para entablar contactos desde el primer día, cocinar juntos y descubrir platos de todo el mundo. Su ubicación en pleno centro urbano permite beneficiarse de los numerosos pequeños cafés, restaurants, bares, tiendas, etc. La escuela también propone una gran variedad de actividades casi a diario, así como excursiones los sábados.

Ratisbona se encuentra a dos horas de Múnich y a tres de Viena o de Praga, además de brindar la ocasión de visitar los alrededores, especialmente gracias a los "Bayern-Tickets" que permiten viajar en tren a grupos ¡a precios muy ventajosos! Fue una experiencia genial y hasta he empezado a amar la lengua alemana. ¡Ahora quisiera regresar allí tan pronto como me sea posible!

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