Treinta y siete mil kilómetros de costas, más de siete mil playas y un 90% de la población que vive al borde del océano, Australia es definitivamente un país que vive al compás de las olas. Este país se ha convertido, a lo largo de los años, en uno de los destinos favoritos por estudiantes que quieren aprender inglés y es ideal para estadías de larga duración. Después de haberse mantenido muchos años al margen de toda la agitación del resto del mundo, Australia es, hoy por hoy, un sitio de visita obligada que ofrece no pocos argumentos a su favor. Tierra santa de surfistas que saben bien donde están las mejores olas, ciudades diseñadas para vivir con el vestido de baño puesto, así como una intensa vida nocturna. Con su gran barrera de coral en la Costa Este (Cairns) y sus suaves arenas en la Costa Oeste (Perth), la isla más grande del mundo parece haber sido concebida para el placer. Si se tiene la ocasión de adentrarse en el país, el «outback», ofrece la ocasión de descubrir lugares que parecen haber escapado de la mano del hombre. Encontrando inmensas extensiones desiertas, tribus aborígenes y enormes bosques de eucaliptos. Australia tiene todo lo necesario para complementar un curso de idiomas que seguramente, al volver dejará el sabor a unas vacaciones de ensueño. Cada una de las ciudades que le proponemos, cuenta con un temperamento propio. Entre la pequeña ciudad de Byron Bay, que cultiva un espíritu de paraíso perdido, o Brisbane, enorme metrópoli cosmopolita, Australia brinda la posibilidad de encontrar un lugar para cada cual.
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