Al Oeste del país, a orillas del mar Negro, se sitúa Odesa con su población abigarrada. La arquitectura de esta ciudad, abierta a diversas influencias gracias a su situación geográfica, está fuertemente inspirada en los estilos francés e italiano. Comúnmente apodada la Marsella de Ucrania, Odesa es movida por un espíritu de libertad e ironía. Forma parte igualmente de la leyenda cinematográfica por causa de la famosa escalinata monumental puesta en escena por Sergéi Eisenstein, en la película El Acorazado Potemkin.
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Odesa se desarrolló enormemente durante la segunda mitad del siglo XX. Su función de base naval y de puerto de amarre para una importante flota pesquera, la han convertido en un cruce de caminos económico y estratégico de primer plano. Asimismo, la ciudad está directamente ligada con las urbes más grandes de Ucrania, Rusia, Polonia y Moldavia por tren. Su aeropuerto internacional garantiza el enlace por aire, y su puerto le brinda acceso a diferentes puntos del mar Negro y del Mediterráneo. Destino turístico de ambiente meridional, Odesa dispone de kilómetros prácticamente interminables de playas de fina arena, de gran variedad de cafés y restaurantes, así como de discotecas de moda. Mercados al aire libre animan las calles, y edificios de impactante belleza y tamaño, cuentan una historia apasionante. El puerto marítimo, accesible desde las famosas escaleras de Potemkin, es un lugar para pasear muy apreciado por propios y extraños. Su agradable costa, sus incomparables playas, su generoso sol, su aire puro y seco y la presencia en la región circundante de
limans (lagunas) con grandes reservas de barro curativo; han convertido a esta ciudad en una estación balnearia excepcional. Museos, teatros, parques y jardines, también la decoran ¡Nada le faltará para vivir una estancia inolvidable!
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