Conocida como la ciudad más grande del mundo helénico después de Atenas, Siracusa guarda magníficos vestigios de su historia en colecciones de museos arqueológicos. La capital de la provincia, al sureste de Sicilia, simboliza la riqueza cultural y arquitectónica de la isla. Siracusa se divide en una parte moderna actualmente en expansión, y una parte antigua situada en la isla de Ortigia, declarada patrimonio mundial por la UNESCO. Sus templos de Atenea, Apolo y Zeus Olímpico, así como su teatro griego y su fuerte son asombrosas reliquias del pasado milenario de una ciudad de múltiples facetas. El mar es como un dios omnipresente que lo seguirá dondequiera que usted vaya: calles, cafés, restaurantes, mercados al aire libre... Con una atmósfera impregnada de generosidad y el estilo de vida propio del mediterráneo, entre monumentos arquitectónicos, mar azul y cultura siciliana, Siracusa es un lugar mágico para aprender italiano.
Regresar a la introducción...