Vejer de la Frontera se asienta en las alturas de una colina, a 190 metros sobre el nivel del mar. Las siluetas blancas de las casas, protegidas por una gran muralla, se extienden bordeando campanarios y plazas, y descienden por las pendientes abruptas que ofrecen un mirador natural a esta antigua ciudad blanca. De vez en cuando, se organizan eventos importantes que interrumpen la serenidad del lugar y le infunden un toque de locura, entre ellos, el Carnaval en invierno, las fiestas de Semana Santa, los combates de toros en primavera, festivales de flamenco y diversos conciertos en verano. La ciudad se encuentra en un entorno natural muy bien preservado a 1-2 horas de Cádiz o Sevilla y a 8km de las extensas playas de la Costa de la Luz, donde usted podrá zambullirse o practicar kite-surfing en el vigorizante Océano Atlántico. En verano, las playas se llenan de “chiringuitos”, pequeños bares provisionales donde generalmente se reúne la juventud española a disfrutar de música en vivo. En definitiva, no existe un destino más pintoresco que Vejer para aprender español.
Regresar a la introducción...