8.000 años de civilizaciones y una posición estratégica de cruce de caminos entre dos continentes, Turquía es grande en cultura y rica en saberes. Inmensa y múltiple, une regiones que se ensamblan sin parecerse. A veces, demasiado lejanas y demasiado diferentes, como para encontrarles espontáneamente un denominador común.
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Desde las primeras evidencias de agricultura, aparecidas 7.000 años antes de Cristo, hasta el acercamiento político actual con Europa, pasando por la emancipación de la mujer, Turquía ha vivido varias vidas. El estado actual, fundado en 1923 sobre la ruinas del antiguo imperio Otomano, es una república parlamentaria democrática, constitucional y laica. Escritores, artistas plásticos y sobre todo músicos, contribuyen a la identidad turca contemporánea que intenta preservar los valores tradicionales, religiosos e históricos, al tiempo que forja la modernidad y apertura demandadas por la juventud del país. Aunque el 97% de su territorio se encuentra en Asia, el 17% de su población habita en suelo europeo. En el cruce de los ejes Rusia-Mediterráneo y Balcanes-Medio Oriente, sobre la antigua ruta de la seda. La república hace verdaderamente las veces de oficina de enlace entre Oriente y Occidente. Rodeada por cuatro mares, Turquía alberga macizos montañosos cuyas cimas más altas dominan el Mar del Norte. El monte Ararat, donde según la Biblia el Arca de Noé se habría posado después del Diluvio Universal, con sus 5.165 metros, es el punto más alto del país. Asimismo, sus planicies mesopotámicas finalizan en Irak y en Siria. La capital política, Ankara, se desvanece constantemente a favor de Estambul, la radiante, la antigua Constantinopla de impresionante historia que concentra actividades culturales y acoge a todos los visitantes que llegan para inhalar el olor del tiempo, en ésta urbe de evocaciones fascinantes.
Bíblica y moderna, Turquía fascina, intriga y seduce. Viaje a su descubrimiento, aprendiendo su lengua ¡en total sonoridad!
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